La teoría de Kagan explica diferencias tempranas de temperamento mediante la forma en que los niños reaccionan ante estímulos nuevos o inesperados. Jerome Kagan estudió especialmente la alta y baja reactividad durante la infancia y su relación posterior con patrones de inhibición o desinhibición conductual.
Estas predisposiciones temperamentales tienen componentes biológicos, pero no determinan de forma rígida la personalidad futura. El desarrollo depende también de las experiencias, el entorno familiar, el aprendizaje y las circunstancias que encuentra cada persona a lo largo de su vida.

¿Quién fue Jerome Kagan?
Jerome Kagan fue un psicólogo estadounidense especializado en psicología del desarrollo y temperamento. Gran parte de su investigación se centró en estudiar cómo determinadas diferencias observables desde los primeros meses de vida pueden relacionarse con patrones posteriores de comportamiento y emoción.
Kagan realizó estudios longitudinales en los que siguió a niños durante diferentes etapas del desarrollo. Esto permitió analizar hasta qué punto ciertas tendencias temperamentales tempranas permanecían, cambiaban o interactuaban con las experiencias posteriores.
¿Qué propone la teoría de Kagan?
La propuesta de Kagan sostiene que los niños presentan desde edades muy tempranas diferencias en su reactividad frente a la novedad.
Algunos bebés reaccionan intensamente cuando encuentran estímulos inesperados o desconocidos, mientras que otros muestran respuestas más moderadas.
Estas diferencias pueden funcionar como sesgos temperamentales que hacen más probable el desarrollo de determinadas formas de comportamiento, pero no constituyen destinos psicológicos inevitables.
Temperamento y personalidad
El temperamento se refiere a diferencias tempranas en tendencias emocionales y conductuales que presentan una base biológica y aparecen antes de que la personalidad adulta esté completamente desarrollada.
Por ello, no es adecuado considerar temperamento y personalidad como conceptos idénticos. El temperamento puede contribuir al desarrollo posterior de la personalidad, pero esta también está influida por experiencias sociales, aprendizaje, relaciones y circunstancias vitales.
Kagan estudió especialmente cómo determinados estilos temperamentales tempranos podían relacionarse con la manera en que los niños respondían posteriormente a situaciones desconocidas.
Alta reactividad
Los bebés clasificados como de alta reactividad mostraban respuestas relativamente intensas frente a estímulos nuevos o inesperados.
En los estudios de Kagan, estas respuestas podían incluir mayor actividad motora, llanto u otras manifestaciones de activación ante situaciones novedosas.
Una parte de estos niños desarrollaba posteriormente un patrón más cauteloso, reservado o inhibido ante personas y situaciones desconocidas.
Sin embargo, alta reactividad no significa automáticamente timidez, ansiedad ni trastorno psicológico. Se trata de una predisposición que puede expresarse de maneras diferentes dependiendo del desarrollo y del entorno.
Baja reactividad
Los bebés de baja reactividad mostraban respuestas menos intensas frente a determinados estímulos novedosos.
En promedio, estos niños tenían mayor probabilidad de desarrollar posteriormente comportamientos más espontáneos, sociables o desinhibidos frente a situaciones desconocidas.
Esto tampoco significa que todos los niños de baja reactividad se conviertan necesariamente en adultos extrovertidos o arriesgados.
Como ocurre con la alta reactividad, el resultado final depende de la interacción entre predisposición, experiencias y contexto.
Reactividad e inhibición conductual
Uno de los conceptos asociados al trabajo de Kagan es la inhibición conductual ante lo desconocido.
Los niños con un patrón inhibido pueden mostrar mayor cautela, demora en aproximarse, observación prolongada o evitación inicial cuando encuentran personas, objetos o situaciones nuevas.
En el extremo opuesto, los niños desinhibidos suelen aproximarse más rápidamente a experiencias novedosas y mostrar menor reticencia inicial.
Ambos patrones forman parte de diferencias temperamentales y no representan por sí mismos comportamientos saludables o patológicos.
¿Alta reactividad significa ser introvertido?
No necesariamente. Reactividad, inhibición conductual e introversión no son conceptos equivalentes.
La alta reactividad estudiada por Kagan aparece muy temprano y se refiere a respuestas frente a estímulos novedosos. La introversión, en cambio, es una dimensión más amplia utilizada por diferentes teorías de personalidad.
Una persona puede mostrar cierta cautela ante situaciones desconocidas sin presentar necesariamente un patrón general de introversión.
¿Kagan propuso dos tipos de personalidad?
No en el sentido de una tipología rígida de personalidad. Kagan estudió grupos de niños con diferentes patrones temperamentales, especialmente alta y baja reactividad, pero no planteó que toda la población pudiera dividirse definitivamente en dos tipos de personalidad.
De hecho, muchos niños no encajan en ninguno de los extremos estudiados. Las categorías utilizadas en investigación permiten comparar determinados patrones, pero la variabilidad individual es mucho más amplia.
Por este motivo, es preferible hablar de sesgos o patrones temperamentales en lugar de etiquetas permanentes de personalidad.
Biología y temperamento
Kagan defendió que determinadas diferencias temperamentales poseen una base biológica.
Sus investigaciones y las de otros autores exploraron diferencias fisiológicas asociadas a la reactividad, incluyendo respuestas del sistema nervioso autónomo y de sistemas cerebrales relacionados con la detección de novedad y amenaza.
Sin embargo, una base biológica no implica que el comportamiento esté completamente predeterminado. Los procesos biológicos proporcionan predisposiciones sobre las que actúan posteriormente las experiencias.
El papel del ambiente
Uno de los aspectos fundamentales del trabajo de Kagan es que temperamento no equivale a destino.
Un niño con una predisposición hacia la inhibición puede desarrollar estrategias para desenvolverse con seguridad en situaciones novedosas. Del mismo modo, un niño inicialmente poco inhibido puede aprender formas de regulación y prudencia mediante sus experiencias.
La familia, las relaciones sociales, la cultura, el aprendizaje y las oportunidades disponibles pueden modificar la forma en que una predisposición temprana termina expresándose.
¿Puede cambiar el temperamento?
Los patrones temperamentales pueden mostrar cierta continuidad, pero no permanecen necesariamente idénticos durante toda la vida.
Los estudios longitudinales muestran tendencias estadísticas: determinados niños tienen más probabilidad que otros de desarrollar ciertos patrones posteriores. Esto no significa que pueda predecirse con certeza la personalidad adulta de un bebé.
La regulación emocional, nuevas experiencias y cambios ambientales pueden modificar considerablemente la manifestación del temperamento.
Kagan y el riesgo de ansiedad
La inhibición conductual intensa y persistente se ha relacionado con una mayor probabilidad estadística de desarrollar determinadas dificultades relacionadas con la ansiedad.
Sin embargo, el riesgo no equivale a diagnóstico. La mayoría de las personas con una determinada predisposición temperamental no desarrollan necesariamente un trastorno.
Por ello, no debe utilizarse la teoría de Kagan para diagnosticar ansiedad ni para predecir de forma individual el futuro psicológico de un niño.
Ejemplo de alta y baja reactividad
Imaginemos dos bebés expuestos por primera vez a una combinación de sonidos, luces y objetos desconocidos.
Uno muestra gran actividad motora y llanto. Otro permanece relativamente tranquilo y muestra poca reacción.
Desde el enfoque de Kagan, estas diferencias tempranas pueden reflejar distintos niveles de reactividad temperamental.
Años después, el primero podría mostrar más cautela cuando conoce a personas desconocidas y el segundo aproximarse con mayor facilidad. Pero ninguno de esos resultados está garantizado: sus experiencias posteriores pueden modificar considerablemente el patrón inicial.
Kagan y los Cinco Grandes
La teoría de Kagan y el modelo de los Cinco Grandes estudian diferencias individuales desde perspectivas distintas.
Kagan investigó principalmente el desarrollo del temperamento desde la infancia y la respuesta ante la novedad. Los Cinco Grandes describen la personalidad mediante cinco dimensiones amplias, generalmente estudiadas en niños mayores, adolescentes y adultos.
Algunas tendencias temperamentales tempranas pueden relacionarse posteriormente con dimensiones de personalidad, pero ambos modelos no son equivalentes.
Kagan y Mischel
Tanto Kagan como Walter Mischel rechazaron explicaciones excesivamente rígidas de la personalidad.
Kagan estudió cómo predisposiciones temperamentales tempranas interactúan con el desarrollo y el ambiente. Mischel puso especial énfasis en cómo las características personales interactúan con situaciones concretas para producir diferentes patrones de conducta.
Aportes de Jerome Kagan a la psicología
- Investigó diferencias temperamentales observables desde los primeros meses de vida.
- Estudió los patrones de alta y baja reactividad.
- Desarrolló investigaciones sobre inhibición conductual ante la novedad.
- Utilizó estudios longitudinales para seguir el desarrollo de niños durante años.
- Contribuyó al estudio de las relaciones entre biología, temperamento, ambiente y personalidad.
- Mostró que las predisposiciones tempranas aumentan probabilidades, pero no determinan necesariamente el comportamiento posterior.
Limitaciones de la teoría de Kagan
El trabajo de Kagan fue muy influyente, aunque también presenta algunas limitaciones.
- Los grupos de alta y baja reactividad representan extremos temperamentales y no describen toda la diversidad existente.
- Las asociaciones entre temperamento infantil y conducta posterior son probabilísticas, no deterministas.
- La expresión del temperamento depende también del desarrollo, la regulación emocional y el ambiente.
- Reactividad, inhibición, timidez e introversión son conceptos relacionados en algunos contextos, pero no deben utilizarse como sinónimos.
- Los resultados obtenidos en determinados grupos y contextos no deben generalizarse automáticamente a todas las poblaciones.
Resumen de la teoría de Kagan
- La teoría de Kagan estudia diferencias tempranas de temperamento.
- Una dimensión importante es la reactividad frente a estímulos nuevos o inesperados.
- Los bebés de alta reactividad tienen mayor probabilidad de desarrollar posteriormente conductas inhibidas o cautelosas.
- Los bebés de baja reactividad tienen mayor probabilidad de desarrollar patrones más desinhibidos frente a la novedad.
- Estas asociaciones son probabilísticas y no permiten predecir con certeza la personalidad futura.
- Biología y ambiente participan conjuntamente en el desarrollo.
- Kagan no propuso una tipología rígida de dos tipos de personalidad.
Para comparar la propuesta de Kagan con otras perspectivas, consulta nuestra guía sobre teorías de la personalidad.
Fuentes y referencias
- Kagan, J. (1994). Galen’s Prophecy: Temperament in Human Nature.
- Kagan, J., Reznick, J. S., & Snidman, N. (1988). Biological bases of childhood shyness.
- Kagan, J., & Snidman, N. (2004). The Long Shadow of Temperament.
- Garcia Coll, C., Kagan, J., & Reznick, J. S. (1984). Behavioral inhibition in young children.
