Trastornos de la personalidad: tipos, grupos y características

Los trastornos de la personalidad son patrones persistentes y poco flexibles de pensamiento, experiencia emocional y comportamiento que pueden provocar dificultades importantes en las relaciones, el trabajo, los estudios u otras áreas de la vida.

Su diagnóstico requiere valorar el funcionamiento de la persona a lo largo del tiempo y en diferentes situaciones. No debe confundirse tener determinados rasgos —como ser desconfiado, perfeccionista, reservado o impulsivo— con presentar necesariamente un trastorno de personalidad.

Trastornos de la personalidad y sus principales tipos

¿Qué es un trastorno de la personalidad?

La personalidad incluye formas relativamente estables de percibir, pensar, sentir y relacionarse con otras personas. Tener determinados rasgos de personalidad forma parte de la variabilidad psicológica normal.

Se habla de trastorno de la personalidad cuando determinados patrones son persistentes, rígidos, aparecen en múltiples contextos y producen un deterioro significativo del funcionamiento o malestar clínicamente relevante.

El diagnóstico no se basa en una conducta aislada, una etapa difícil de la vida o una característica concreta. Requiere una evaluación clínica amplia que tenga en cuenta historia personal, duración, contexto, cultura y posibles explicaciones alternativas.

¿Cuántos trastornos de personalidad existen?

La respuesta depende del sistema de clasificación utilizado.

El DSM-5-TR de la American Psychiatric Association mantiene 10 trastornos de personalidad específicos, tradicionalmente distribuidos en tres grupos denominados A, B y C.

La ICD-11 de la Organización Mundial de la Salud utiliza un enfoque diferente: primero evalúa la presencia y gravedad del trastorno de personalidad y después permite describir los rasgos predominantes. Por ello, los dos sistemas no deben considerarse clasificaciones idénticas.

Los 10 trastornos de personalidad del DSM-5-TR

El DSM-5-TR organiza los diez trastornos específicos en tres grupos basados en semejanzas descriptivas. Esta división es ampliamente conocida, aunque su utilidad clínica como sistema de agrupación tiene limitaciones.

Grupo A: patrones extraños o excéntricos

Incluye los trastornos paranoide, esquizoide y esquizotípico.

Grupo B: patrones dramáticos, emocionales o erráticos

Incluye los trastornos antisocial, límite, histriónico y narcisista.

Grupo C: patrones ansiosos o temerosos

Incluye los trastornos evitativo, dependiente y obsesivo-compulsivo de la personalidad.

¿Los grupos A, B y C son tipos científicos diferentes?

Los grupos A, B y C permiten organizar los diez diagnósticos del DSM-5-TR de una manera sencilla, pero no deben interpretarse como tres clases naturales perfectamente separadas.

Una misma persona puede presentar características asociadas a más de un trastorno y existe solapamiento entre diferentes diagnósticos. Por esta razón, la investigación contemporánea también presta atención a enfoques dimensionales de la personalidad.

Cómo clasifica la ICD-11 los trastornos de personalidad

La ICD-11 de la Organización Mundial de la Salud utiliza un enfoque principalmente dimensional.

En lugar de basarse fundamentalmente en una lista de tipos específicos como el DSM-5-TR, permite especificar la gravedad del trastorno como:

  • trastorno de personalidad leve;
  • trastorno de personalidad moderado;
  • trastorno de personalidad grave.

También pueden especificarse dominios de rasgos predominantes, entre ellos afectividad negativa, desapego, disocialidad, desinhibición y anancastia. La ICD-11 incorpora además un especificador de patrón límite.

Esto representa una diferencia importante respecto a la clasificación categórica tradicional de los diez trastornos específicos del DSM.

Trastorno de personalidad no significa “mala personalidad”

El término trastorno de personalidad es una categoría clínica y no un juicio moral sobre una persona.

Una persona con un diagnóstico de este tipo no queda definida por él ni necesariamente presenta todas las características populares asociadas al trastorno.

También es importante evitar utilizar nombres diagnósticos como insultos o etiquetas para describir comportamientos que resultan desagradables. Por ejemplo, egoísmo no equivale automáticamente a trastorno narcisista, desconfianza no equivale a trastorno paranoide y perfeccionismo no equivale a trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad.

¿Cómo se diagnostica un trastorno de personalidad?

El diagnóstico debe realizarse mediante una evaluación clínica. No existe una única pregunta, conducta o prueba en Internet capaz de confirmar por sí sola un trastorno de personalidad.

El profesional debe valorar, entre otros aspectos:

  • la duración y estabilidad del patrón;
  • su presencia en diferentes situaciones;
  • el grado de malestar o deterioro funcional;
  • la historia personal y del desarrollo;
  • el contexto social y cultural;
  • otros trastornos mentales que puedan explicar los síntomas;
  • posibles efectos de sustancias o enfermedades médicas.

¿Se puede tener más de un trastorno de personalidad?

Sí. Las características de diferentes trastornos pueden solaparse y una persona puede cumplir criterios para más de uno.

Este solapamiento es una de las razones por las que los modelos dimensionales han adquirido importancia: permiten describir características y gravedad sin asumir que todos los casos encajan perfectamente dentro de una única categoría.

¿Los trastornos de personalidad pueden cambiar?

Los trastornos de personalidad se definen por patrones relativamente persistentes, pero persistente no significa necesariamente inmutable.

La expresión de determinados rasgos y dificultades puede cambiar con la edad, las circunstancias y el tratamiento. La evolución varía considerablemente entre personas y entre los diferentes trastornos.

Tratamiento de los trastornos de personalidad

El tratamiento depende del trastorno, de las dificultades concretas de la persona y de la posible presencia de otros problemas de salud mental.

La psicoterapia desempeña un papel importante en el tratamiento de muchos trastornos de personalidad. Existen diferentes enfoques y no todos tienen la misma evidencia para todos los diagnósticos.

Los medicamentos pueden utilizarse en determinadas situaciones para tratar síntomas o trastornos asociados, pero no existe un único medicamento que trate todos los trastornos de personalidad como grupo.

Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad y TOC no son lo mismo

El trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) son diagnósticos distintos.

El primero pertenece a los trastornos de personalidad y se relaciona con patrones persistentes de perfeccionismo, orden y control. El TOC se caracteriza principalmente por obsesiones, compulsiones o ambas.

Una persona puede presentar uno de ellos, ambos o ninguno. La similitud de los nombres no significa que sean el mismo trastorno.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Puede ser útil consultar a un profesional de salud mental cuando determinados patrones de pensamiento, emociones o relaciones provocan sufrimiento persistente, conflictos repetidos o dificultades importantes para desenvolverse en la vida cotidiana.

Las descripciones de esta página tienen una finalidad informativa y no permiten diagnosticar a una persona. Un diagnóstico requiere una evaluación individual realizada por un profesional cualificado.

Resumen de los trastornos de personalidad

  • Los trastornos de personalidad implican patrones persistentes que pueden producir dificultades importantes en el funcionamiento.
  • Tener un rasgo concreto no equivale a tener un trastorno.
  • El DSM-5-TR describe diez trastornos específicos.
  • Tradicionalmente se distribuyen en los grupos A, B y C.
  • La utilidad de esos tres grupos como clasificación clínica presenta limitaciones.
  • La ICD-11 utiliza principalmente un modelo dimensional basado en gravedad y dominios de rasgos.
  • Es posible que características de diferentes trastornos se solapen.
  • Un trastorno de personalidad no es un juicio sobre el valor o el carácter moral de una persona.
  • El diagnóstico requiere una evaluación clínica individual.

Fuentes y referencias

  • American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition, Text Revision (DSM-5-TR).
  • World Health Organization. (2024). Clinical descriptions and diagnostic requirements for ICD-11 mental, behavioural and neurodevelopmental disorders.
  • American Psychiatric Association. What are Personality Disorders?
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